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Al perseguir el gran muro fronterizo Trump ignora normas ambientales

Los actuales muros fronterizos, como en Nacos, Arizona, ya han impactado al medio ambiente, interrumpiendo la migración natural de animales y causando inundaciones.

Los actuales muros fronterizos, como en Nacos, Arizona, ya han impactado al medio ambiente, interrumpiendo la migración natural de animales y causando inundaciones.

Getty Images

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La administración Trump señaló el 1 de agosto que seguirá impulsando su muro fronterizo, independientemente de leyes ambientales. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) permitió la omisión de diversas normas ambientales para la construcción del muro cerca de San Diego. Para entender el impacto sobre el medio ambiente de esta decisión, así como los retos legales que se avecinan, hablé con la abogada ambiental Dinah Bear. Bear es abogada y consultora independiente afincada en Tucson, Arizona, y trabajó más de 25 años para la Casa Blanca en el Consejo de Calidad Ambiental.

¿Cuáles son algunos de los impactos ambientales que tendrá el muro fronterizo del Presidente Trump?

No sabemos nada sobre el diseño del muro por venir, pero tenemos poco más de 10 años de experiencia con los muros fronterizos de Arizona, donde vivo, el sur de California y en partes de Texas.

Sabemos que los muros retienen a mucha vida silvestre. Tenemos fotografías de pumas hembras intentando llegar al otro lado con sus cachorros, o jabalíes tratando de atravesar la pared a base de fuerza. Incluso hay especies de aves endémicas que tienen problemas para superar las paredes, ya que no vuelan tan alto y no les gusta volar en zonas despejadas.

Otro gran impacto de estos muros han sido las inundaciones. Lo sabemos bien en Arizona, donde, desafortunadamente, cuando se construyó el muro actual —sin respetar las leyes ambientales— los contratistas pensaron que no llovía en el desierto. Hemos sufrido inundaciones masivas que chocan con el muro y, en ciertas secciones, hasta lo han tumbado.

Solamente en Nogales, Sonora, se ha registrado un daño económico de hasta $8 millones de dólares por inundaciones, e incluso han perdido la vida varias personas. La patrulla fronteriza de hecho está reconstruyendo partes de muro, pues se sabe que no fue construido correctamente; en gran parte, creo, por la falta de cumplimiento de leyes ambientales.

Para acelerar su trabajo, el DHS ha declarado que omitirá las normas ambientales. ¿Cuál es el alcance de este permiso?

Ahora mismo el permiso se limita a un área que va del Océano Pacífico hasta aproximadamente 15 millas al este, sobre la frontera. Lo que hemos visto en el pasado —y parece que volveremos a ver algo similar— es una serie de permisos que aplican por secciones. Lo más probable es que al próximo lo ubiquen en el Valle del Río Grande, Texas, probablemente el mes que viene, donde aparentemente planean amurallar la joya de la corona del sistema de refugios naturales de vida silvestre en Estados Unidos.

El DHS cita una ley de la era Bush para autorizar estas omisiones. ¿Qué autoridad les otorga esa ley?

Fue el Congreso, no el presidente George W. Bush, quien pidió esta [especie de] omisiones. De hecho, hubo conversación dentro de la administración —de la cual yo era parte— sobre el hecho de que esto no era realmente necesario. Pero fue exigido por algunos miembros del Congreso y se incluyó en la Ley de Identificación de 2005. Por desgracia pasó sin fecha de finalización. Lo que hace es que proporciona al secretario de Seguridad Nacional la autoridad de omitir cualquier ley —no sólo leyes ambientales— para la construcción expedita de muros fronterizos, barreras y caminos en zonas de alto tráfico de indocumentados.

Sin esta omisión, la administración habría tenido que proporcionar un análisis ambiental, involucrar al público y consultar con expertos los probables impactos en el medio ambiente, así como en sitios históricos y culturales.

¿Ha habido otros proyectos en la historia estadounidense que se hayan construido bajo este tipo de omisión a la ley?

Absolutamente no. Poco después de su aprobación, el Servicio de Investigación del Congreso analizó la legislación y dijo que este permiso para omitir todas las leyes fronterizas era la omisión legal más amplia en la historia estadounidense.

¿Qué vías legales existen para que Earthjustice y otros desafíen estas omisiones?

Desafortunadamente, una de las características de la Ley de Identificación es limitar la participación judicial. Por lo que cualquier desafío al uso de la omisión tiene que ser presentado en 60 días o menos. La única reclamación que puede alcanzar un tribunal es una violación a la Constitución de los Estados Unidos. Pero no hay derecho de apelación a una decisión de un tribunal federal. Por lo tanto, es un camino muy estrecho para poder desafiar el uso de la omisión. Pero creo que serán desafiadas.

¿Qué pueden hacer los ciudadanos comunes para impedir el muro?

En mi opinión, el pueblo estadounidense es el instrumento más fuerte que tenemos contra esto. Si los estadounidenses se dieran cuenta de que este muro es ineficaz, que los verdaderos expertos en seguridad nunca han abogado por este tipo de barrera fronteriza, que va a hacer mucho daño al país —y que transmitieron este mensaje a miembros del congreso—, las cosas cambiarían.

 

Me gustaría que los estadounidenses se dieran cuenta que están perdiendo sus oportunidades de participación en el gobierno a través de omisiones de leyes como la Ley de Política Ambiental (NEPA). Y finalmente que esta idea de omitir cualquier ley para grandes proyectos puede extenderse rápidamente a otros tipos de acciones. Puede que alguien en Wyoming o Kansas no se sienta muy afectado por estas omisiones, pero es claramente algo que podría ser duplicado para otros tipos de proyectos y afectar a personas y sus propiedades en otros lugares del país. Tenemos leyes —y la obligación de cumplirlas— como sellos distintivos de lo que significa ser estadounidense.