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Prohíba este peligroso químico en nuestros alimentos

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Lo que está en juego

Durante medio siglo, los alimentos básicos de EE.UU. como el maíz, el trigo, las manzanas y los cítricos han sido esparcidos con clorpirifós, un pesticida peligroso que puede dañar el cerebro en desarrollo de los menores, causando un reducido coeficiente intelectual y trastornos por déficit de atención. Ahora, después de más de una década de defensa y una serie de demandas de Earthjustice, un tribunal federal ordenó a la Agencia de Protección Ambiental a que dejara de eludir la ley y prohibiera todos los usos alimentarios del pesticida neurotóxico, o demostrar que es seguro (algo que la EPA no puede hacer dada la ciencia).

Esto puede sonar familiar: este mismo tribunal ordenó a la EPA a que prohibiera el clorpirifós anteriormente. Pero la administración Trump nunca permitió que el estado de derecho o la salud pública se interpusieran en el camino de las ganancias de quienes contaminan, por lo que se negó a tomar medidas y dejó que se rociaran nuestros alimentos con clorpirifós.

Actualmente, con una nueva administración y un nuevo fallo judicial, tenemos la oportunidad de afianzar este esfuerzo para siempre. Dígale al administrador de la EPA, Michael Regan, que siga adelante con la protección de menores y trabajadores agrícolas, además de que prohíba todos los usos del clorpirifós sobre nuestros alimentos.

La lucha no termina con el clorpirifós. Este pesticida es solo un miembro de la clase de pesticidas organofosforados que fueron desarrollados por primera vez por los nazis para la guerra química y que se utilizan sobre nuestras frutas y verduras. La ciencia es extremadamente clara sobre los organofosforados: optar por permitir su uso es optar por dañar el cerebro de los menores y envenenar a los trabajadores agrícolas – en su mayoría hispanos – que cosechan los alimentos que consumimos.

Esta lucha de décadas es una prueba fehaciente de los sistemas que tenemos para proteger la salud pública. Por años hemos sabido que el clorpirifós y los organofosforados son profundamente perjudiciales, pero el gobierno federal no ha podido o no ha querido actuar, en gran parte, debido a la influencia del lobby de los químicos. Hemos dejado que una industria que está más que dispuesta a envenenar a los trabajadores agrícolas y sus comunidades establezca nuestras prioridades de salud pública durante años, por lo que es hora de que la administración Biden sea audaz y solucione este problema mediante la prohibición de los organofosforados.

El clorpirifós y otros organofosforados se encuentran en nuestros cuerpos, agua, aire y alimentos, y esta circunstancia no mejorará sin una acción decisiva del gobierno federal. Nuestro gobierno tiene la responsabilidad de protegernos, pero nos han defraudado por todo este tiempo. Debemos presionar a la EPA para que prosiga con la prohibición del clorpirifós y luego comenzar un proceso para que se haga lo propio con todos los organofosforados. Únase a nosotros para decirle al administrador Regan que ha llegado el momento de que la EPA cumpla la ley y prohíba el clorpirifós.

Padre e hijo en un cultivo de algodón en El Campo, Texas. El clorpirifós es ampliamente utilizado sobre el algodón. La EPA ha sido notificado de su obligación legal para proteger a los menores del derivado de pesticidas.
Lance Cheung / USDA

Padre e hijo en un cultivo de algodón en El Campo, Texas. El clorpirifós es ampliamente utilizado sobre el algodón. La EPA ha sido notificado de su obligación legal para proteger a los menores del derivado de pesticidas.