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Una receta para el desastre

Por años hemos sabido de siete aditivos en nuestra comida que causan cáncer, pero la FDA se niega a prohibirlos.

Las palabras artificial flavor (sabor artificial) en las etiquetas de ingredientes de alimentos procesados puede referirse a peligrosos químicos que causan cáncer en animales.

Las palabras artificial flavor (sabor artificial) en las etiquetas de ingredientes de alimentos procesados puede referirse a peligrosos químicos que causan cáncer en animales.

DUNDANIM'S / SHUTTERSTOCK

¿Alguna vez se preguntó por qué dice artificial flavor en su lista de ingredientes? En algunos casos, esto significa que los ingredientes incluyen químicos que causan cáncer en animales y que podrían causar cáncer en humanos.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) ha permitido durante años a fabricantes de alimentos utilizar siete aditivos de sabor con las características mencionadas. Estos saborizantes pueden utilizarse en un sinfín de alimentos procesados ​​y se encuentran en cualquier parte, desde productos horneados y bebidas alcohólicas hasta dulces y paletas de hielo para hacerlas más fructíferas, picantes o jugosas. (A uno de estos químicos lo describen como “con un toque cítrico y mango afrutado inspirado en picnics” o “con un ligero sabor dulce-madera”, aplicado a la cerveza y otras bebidas.) Si alguna vez has comido algo cuyos ingredientes no han crecido desde la tierra, entonces podría contener uno de estos saborizantes potencialmente dañinos.

Nosotros no creemos que eso sea correcto.

Y el Congreso tampoco. Por eso ha prohibido claramente que la FDA apruebe como aditivos alimentarios a todo químico que sepamos pueda inducir cáncer en animales o humanos. Y es por eso que el Congreso le ha exigido a la FDA que actúe rápido con cualquier petición relacionada a la seguridad en aditivos alimentarios.

Pero la FDA no le da respuesta al Congreso, por lo que vamos a demandar a la agencia y hacer cumplir la ley. Nosotros también representamos a un gran número de organizaciones, incluido el Centro para la Salud Ambiental, los Socios de Prevención del Cáncer de Mama y WE ACT para la Justicia Ambiental, quienes solicitaron a la FDA que retire su aprobación de 2015 para estos siete ingredientes.

“Quisiera creer que los alimentos envasados ​​fueron realmente evaluados antes de llegar a las estanterías de los supermercados, pero sé que no es cierto”, dice Tina Eshaghpour, del Centro de Salud Ambiental. “No tengo tiempo para preparar todo lo que mi familia come desde el inicio, así que continuaré exponiéndome al riesgo de los ingredientes que causan cáncer. Intento ser cuidadosa, pero no creo poder evitar que mi familia ni yo dejemos de consumir alimentos que contengan esos ingredientes”.

Castedy Castro, de WE ACT, agregó, “No creo que sea correcto para las empresas exponer a las personas a ingredientes que causan cáncer,” dijo. “La FDA es quien debería hacer su trabajo y asegurarse que la comida esté segura antes de que llegue a las tiendas”.

Los fabricantes de comida y químicos a menudo buscan agregar químicos a alimentos procesados; por lo general para mejorar el sabor, agregar nutrientes o evitar su deterioro.
Los fabricantes de comida y químicos a menudo buscan agregar químicos a alimentos procesados; por lo general para mejorar el sabor, agregar nutrientes o evitar su deterioro.
Stephenie Schukraft / CC BY-NC 2.0

Desde que la agencia aprobó por primera vez estos ingredientes en los años 60, cantidad de autoridades científicas, como el Programa Nacional de Toxicología de EE. UU. y la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer de la Organización Mundial de la Salud, han vinculado estos ingredientes al cáncer.

Entonces, ¿por qué se agregan saborizantes a los alimentos en primer lugar? ¿Qué no ya tiene sabor la comida?

La comida de verdad como frutas y verduras contiene diferentes sabores, y por una muy buena razón. El sabor a menudo señala la nutrición, explica el periodista Mark Schatzker en su libro “El efecto Dorito”. Durante miles de años, los humanos han aprendido a conectar ciertos sabores como la dulzura de una fresa con los nutrientes esenciales que esos sabores señalan.

Pero ahora que se fabrica la mayor parte de nuestros alimentos, aproximadamente el 60 por ciento de lo que comen los estadounidenses se considera “ultraprocesado”, los científicos que producen esos alimentos necesitan agregar sabor. Así crean sabores artificiales, engañando a nuestros cuerpos para que coman alimentos que les indiquen nutrición, pero que en realidad no proporcionan ningún nutriente.

Estos científicos de alimentos también pueden crear sabores que nos hagan salivar y que no duren mucho, haciéndonos desear más. Por eso es tan fácil terminarse una caja entera de galletas y todavía recoger desesperadamente la última migaja de chocolate, incluso antes de que te hayas dado cuenta que has hecho.

Ciertamente no queremos negarle a nadie la conveniencia de los alimentos y las bebidas procesadas. Todos tenemos esa opción, y probablemente todos nos hemos permitido la indulgencia a estos productos al menos una vez en la vida. Pero también deberíamos tener la posibilidad de elegir alimentos que sean seguros para nosotros y nuestros cuerpos. La negativa de la FDA para cumplir con su trabajo hace que esta esa elección sea más difícil de lo que debería ser.

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