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Cómo ICE está Violando las Leyes al Apresurarse a Encarcelar Inmigrantes en Antiguos Mega-Almacenes

Las instalaciones y sus sistemas de fontanería nunca fueron construidos para albergar a tantas personas. Los sistemas hídricos cercanos están en riesgo, y Earthjustice está respondiendo a la ofensiva.

Vista exterior de un almacén que servirá de sede para un centro de detención proyectado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE), cerca de Hagerstown, Maryland.
Vista exterior de un almacén que servirá de sede para un centro de detención proyectado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE), cerca de Hagerstown, Maryland. (Andrew Harnik / Getty Images)

A lo largo y ancho de Estados Unidos, la administración Trump está adquiriendo almacenes industriales donde pretende retener a decenas de miles de inmigrantes detenidos.

Este plan es cruel e inhumano. Es, además, un desastre de salud pública en gestación. Los almacenes y sus sistemas de alcantarillado nunca fueron diseñados para dar cabida a tantas personas. En una localidad de Maryland, ICE planea convertir una instalación construida con solo cuatro inodoros para albergar a 1.500 detenidos, y no presenta ninguna estrategia para gestionar el flujo de aguas residuales hacia el río Potomac y otros cuerpos de agua cercanos.

En este caso y en otros, la administración eludió un proceso de revisión ambiental legalmente obligatorio que hubiera sacado a la luz estos riesgos para la salud. Un litigio, respaldado por Earthjustice mediante un “amicus curiae” (escrito de amigo de la corte), ha paralizado la construcción de la instalación en Maryland mientras el caso avanza en tribunales.

Estamos impugnando centros de detención que avanzan de manera ilegal en varias otras ubicaciones a lo largo del país, y estamos monitoreando muchos más. Siga leyendo para conocer las acciones imprudentes de la administración Trump y cómo estamos luchando para contrarrestarlas.

¿Por qué está comprando almacenes ICE y recluyendo a personas en ellos?

El presupuesto que Trump promulgó el año pasado aumentará la financiación de ICE de 10.000 millones de dólares a 100.000 millones de dólares para el año 2029. Esta avalancha de fondos vino acompañada de la directiva de deportar a 1 millón de personas al año.

Para cumplir con ese objetivo, ICE está deportando a personas de manera indiscriminada. También busca expandir rápidamente su capacidad para retener a detenidos mediante la conversión de almacenes en centros de detención.

El director interino de ICE, Todd Lyons, ha expresado su deseo de poder trasladar a los inmigrantes por todo el país con la misma rapidez con la que una empresa de comercio electrónico envía paquetes.

¿Dónde está comprando almacenes ICE?

Entre los lugares donde la agencia ha realizado o propuesto compras se incluyen:

  • Glendale y Surprise en Arizona
  • Groveland, Orlando y Starke en Florida
  • Social Circle y Jefferson en Georgia
  • Merrillville, Indiana
  • Alexandria y Port Allen en Luisiana
  • Hagerstown, Maryland
  • Romulus, Michigan
  • Roxbury, Nueva Jersey
  • Newport, Oregón
  • Tremont y Hamburg en Pensilvania
  • Baytown, El Paso, Los Fresnos y San Antonio en Texas

¿Cuáles son los riesgos ambientales de estos planes?

Dos casos recientes resultan ilustrativos:

Cerca de Hagerstown, Maryland, ICE pretende encarcelar a 1.500 personas en un almacén construido originalmente para el almacenamiento de carga y equipado con tan solo cuatro inodoros.

El centro de detención casi duplicaría la cantidad de aguas residuales que se vierten en el sistema de alcantarillado local. El Departamento de Seguridad Nacional no ha descrito ningún plan para mejorar esta infraestructura.

Sin esas mejoras necesarias, es muy probable que el proyecto propuesto provoque desbordamientos de aguas residuales hacia los ríos locales, incluido el Potomac. Hace apenas unos meses, un desbordamiento similar de aguas residuales hacia el Potomac, proveniente de una fuente distinta, llevó a Washington D.C. a declarar el estado de emergencia debido a la presencia de E. coli, MRSA y otras bacterias.

Además de estos riesgos, la contaminación del agua proveniente de las instalaciones de Hagerstown amenazaría a las especies acuáticas, incluidas dos variedades de mejillones protegidos. Las emisiones de diésel de los camiones que transportan materiales de construcción y detenidos al lugar contaminarían el aire en una región que ya se sitúa en el percentil 97 en cuanto a contaminación por partículas.

El almacén en Roxbury, Nueva Jersey, que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. pretende convertir en un centro de procesamiento y detención de migrantes.

El almacén en Roxbury, Nueva Jersey, que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. pretende convertir en un centro de procesamiento y detención de migrantes. (Foto cortesía de la Oficina del Fiscal General de Nueva Jersey)

En Roxbury, Nueva Jersey, ICE pretende albergar hasta 1.500 detenidos y 1.000 miembros de personal en un antiguo almacén que, de manera similar, sobrecargaría el sistema de alcantarillado local; todo ello en una zona que abastece de agua potable a más del 70% de los residentes de Nueva Jersey. Un ingeniero municipal local ha estimado que estas instalaciones podrían generar 187.500 galones de aguas residuales al día.

Tanto las leyes estatales como las federales han designado a esta región —conocida como las “New Jersey Highlands”— como un área esencial para la agricultura y la vida silvestre. Al igual que en Maryland, la comunidad circundante ya ha sido reconocida, en virtud de la legislación estatal, como una zona que soporta una carga ambiental excesiva. El hacinamiento y la atención médica inadecuada han provocado brotes de tuberculosis, sarampión y otras enfermedades infecciosas en las instalaciones de ICE alrededor de Estados Unidos. Estas enfermedades no se limitan únicamente a los detenidos, sino que se propagan a la comunidad local.

Manifestantes sostienen pancartas mientras protestan contra la construcción de un centro de detención de inmigrantes en los Everglades, Florida, el 28 de junio de 2025. Earthjustice ha presentado una impugnación legal contra la instalación.

Manifestantes sostienen pancartas mientras protestan contra la construcción de un centro de detención de inmigrantes en los Everglades, Florida, el 28 de junio de 2025. Earthjustice ha presentado una impugnación legal contra la instalación. (Giorgio Viera / AFP vía Getty Images)

¿Cómo está respondiendo Earthjustice?

La Ley Nacional de Política Ambiental exige al gobierno evaluar el impacto ambiental de los proyectos de gran envergadura antes de darles luz verde. En el caso de muchos de los proyectos de almacenes en todo el país, la administración Trump no realizó ninguna evaluación ambiental significativa antes de apresurarse a seguir adelante.

Earthjustice ha presentado escritos denomindos amicus curiae impugnando los proyectos de conversión de almacenes en Maryland y Nueva Jersey, en apoyo a las demandas interpuestas por los gobiernos de dichos estados. Hemos observado avances prometedores en ambos casos: un juez ha paralizado la construcción del centro de detención en Maryland, y la administración Trump acordó suspender el proyecto de Nueva Jersey poco antes de que comenzaran las audiencias.

En Maryland, representamos a la Potomac Riverkeeper Network, al Hagerstown Area Religious Council y a Washington County Indivisible; en Nueva Jersey, representamos a la New Jersey Environmental Justice Alliance, en colaboración con NJ Appleseed, residentes de Roxbury conscientes y otros grupos ambientales comunitarios locales.

Este trabajo se basa en nuestra anterior impugnación legal contra un centro de detención de ICE situado en los Everglades de Florida. En aquel caso, funcionarios estatales y federales intentaron ocultar el compromiso del gobierno federal de financiar dicho centro de detención, con el fin de justificar su omisión de realizar las evaluaciones ambientales que exige la ley federal.

Junto con nuestros socios, presentamos una demanda para la divulgación de registros públicos, y ganamos. Obligamos al estado de Florida a revelar que había solicitado 1.400 millones de dólares al gobierno federal para labores de control migratorio —incluida la financiación de este centro de detención— y que FEMA había aprobado un desembolso de más de 600 millones de dólares. Por consiguiente, el proyecto debería haber sido sometido a una evaluación ambiental federal desde su misma concepción.

Mientras impugnábamos el incumplimiento de las leyes ambientales, el gobierno federal retrasó la puesta a disposición de los fondos para Florida. Ahora, diversos informes periodísticos señalan que el DHS ha determinado que el costo operativo de las instalaciones es excesivo y que su cierre está programado para el mes de junio.

En varios otros estados, estamos trabajando con socios locales y preparando acciones legales contra proyectos de centros de detención que están avanzando de manera ilegal.