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Protegiendo el ‘Acuario del Mundo’ de la Industria Gasífera

La industria de los combustibles fósiles quería convertir el Golfo de California —hogar de miles de especies marinas— en un centro de operaciones de gas, pero fracasó. Nos asociamos con defensores del medio ambiente en México para detenerlos.

Un pez cirujano de cola amarilla (Prionurus punctatus) pasta sobre rocas en aguas poco profundas del Golfo de California.
Un pez cirujano de cola amarilla (Prionurus punctatus) pasta sobre rocas en aguas poco profundas del Golfo de California. (Brent Durand / Getty Images)

En una estrecha franja de océano al sur de la frontera entre California y México, las ballenas jorobadas convergen junto a delfines juguetones, leones marinos y miles de otras especies marinas.

Una ballena jorobada emerge de la superficie del agua en el Golfo de California.

Una ballena jorobada emerge de la superficie del agua en el Golfo de California. (Ray Hems / Getty Images)

El Golfo de California, en el noroeste de México, es un punto clave de biodiversidad reconocido por la UNESCO. Un tercio de los mamíferos marinos del mundo habitan allí, incluyendo el animal más grande del planeta: la ballena azul. El conservacionista marino Jacques Cousteau alguna vez lo llamó “el acuario del mundo”.

La industria de los combustibles fósiles intentó convertirlo en el próximo centro mundial de transporte de gas, pero los defensores del Golfo lograron frenar sus planes.

Grupos ecologistas mexicanos impugnaron ante los tribunales tres proyectos de gas metano licuado (GNL) previstos para el Golfo, y están ganando la batalla: dos proyectos están actualmente paralizados y el tercero ha sido cancelado definitivamente.

Esta fiebre por el GNL es síntoma de la búsqueda, por parte de la industria de los combustibles fósiles, de vías más rápidas para transportar gas. Las empresas gasíferas ven en el Golfo de California una ruta más corta para enviar GNL desde Estados Unidos a Asia, evitando así el Canal de Panamá que sufre cada vez más congestión debido a las sequías provocadas por el cambio climático. Sin embargo, la industria pesada causaría estragos en el frágil ecosistema del Golfo, transformando una maravilla evolutiva en una fuente de utilidades para la industria de los combustibles fósiles.

Por eso, los defensores del medio ambiente dieron un paso decisivo para proteger la vida marina local, incapaz de defenderse por sí misma. Earthjustice colaboró con estos grupos para impedir con éxito que la industria estadounidense de combustibles fósiles exportara destrucción ecológica al otro lado de la frontera.

“La gente ha construido su vida en torno al hecho de que este es un lugar increíblemente bello y con una gran biodiversidad”, dice Ava Ibáñez, abogada principal del programa de océanos de Earthjustice. “El hecho de que un puñado de ejecutivos de la industria estén intentando destruir todo eso es completamente indignante”.

Una raya mobula emerge del agua.

Una raya mobula emerge del agua en el Golfo de California. (Wildestanimal / Getty Images)

El acuario del mundo

Las ballenas, los delfines y muchas otras especies marinas migran al Golfo para alimentarse, encontrar pareja y criar a sus crías. En el Golfo habitan once especies de ballenas, entre ellas la ballena azul, la ballena de aleta, el cachalote y la ballena jorobada. Sus aguas cristalinas también albergan colonias de leones marinos de California, tortugas bobas, tiburones, rayas mobula voladoras, focas peleteras y cerca de 900 especies de peces.

Gran parte de esta diversidad se debe a una combinación única de corrientes oceánicas que confluyen en el Golfo, produciendo una rica mezcla de alimentos con alto contenido nutritivo, como el fitoplancton. Esto ha dado lugar a una variedad de especies de plantas y animales que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo, como la totoaba, en peligro de extinción, que puede alcanzar los 1,8 metros de longitud.

Un blénido de mejilla marrón (Acanthemblemaria crockeri) se asoma desde su guarida en un arrecife de la isla Espíritu Santo, cerca de La Paz, México. Es raro encontrar esta especie fuera del Golfo de California.

Un blénido de mejilla marrón (Acanthemblemaria crockeri) se asoma desde su guarida en un arrecife de la isla Espíritu Santo, cerca de La Paz, México. Es raro encontrar esta especie fuera del Golfo de California. (Brent Durand / Getty Images)

El Golfo también sirve como refugio para especies marinas en peligro de extinción, cuyos hábitats en otros lugares han sido objeto de perforaciones para la extracción de petróleo y gas.

Tres victorias

Tres propuestas de GNL amenazaban al Golfo y han sido bloqueadas por orden judicial o canceladas.

El proyecto más grande, llamado Saguaro Energía, construiría un gasoducto de 800 kilómetros desde la Cuenca Pérmica, la capital del gas de esquisto de Texas, hasta Puerto Libertad. Allí, una nueva planta de licuefacción enfriaría el gas hasta convertirlo en líquido. Otro proyecto, denominado AMIGO, habría sido la mayor planta flotante de GNL del mundo; una técnica que conlleva riesgos adicionales en zonas propensas a huracanes.

Ambos proyectos habrían transportado gas metano en buques cisterna gigantescos a través del Golfo hacia Asia, amenazando a las ballenas con colisiones submarinas y vertidos nocivos de agua de lastre. Las colisiones de buques son una de las principales causas de muerte de ballenas, especialmente cerca de las rutas de transporte de combustibles fósiles. Además, generan una contaminación acústica ensordecedora que dificulta la comunicación, la búsqueda de pareja y la reproducción de las ballenas.

Un tiburón ballena se alimenta de plancton y krill cerca de la superficie del Golfo de California.

Un tiburón ballena se alimenta de plancton y krill cerca de la superficie del Golfo de California. (Brent Durand / Getty Images)

Gracias a una combinación de fuerte rechazo público por parte de comunidades mexicanas, grupos ecologistas y las Naciones Unidas, sumado a obstáculos normativos, un tercer proyecto —Vista Pacífico— fue cancelado este año.

Además de la destrucción ecológica, estos proyectos también supondrían un retroceso para México en el cumplimiento de sus objetivos climáticos. El metano, un gas de efecto invernadero, es más de 80 veces más potente que el carbono para retener el calor en la atmósfera. Las emisiones de metano se producen principalmente durante su transporte por gasoductos, no durante su uso final. La industria del gas aprovecha esta diferencia para promover una narrativa de lavado de imagen verde sobre el gas “natural”.

La gente que lucha por salvar el Golfo

Manifestantes marchan en la Ciudad de México en 2025 para oponerse a proyectos de gas propuestos en el Golfo de California. El proyecto perjudicaría a las ballenas y a otras formas de vida marina del golfo.

Manifestantes marchan en la Ciudad de México en 2025 para oponerse a proyectos de gas propuestos en el Golfo de California. El proyecto perjudicaría a las ballenas y a otras formas de vida marina del golfo. (Gustavo Graf / Greenpeace)

Estas propuestas han generado un fuerte rechazo por parte de la opinión pública mexicana.

Grandes manifestaciones en defensa de las ballenas inundaron las calles de México, y miles de personas firmaron peticiones para proteger el Golfo de una industria destructiva. Diversos grupos ecologistas mexicanos presentaron demandas contra los proyectos, logrando medidas cautelares que retrasaron o paralizaron dichas iniciativas.

Nuestro Futuro es una organización mexicana comprometida con la acción climática y la protección de la biodiversidad. Inspirado por el reconocimiento mundial de los derechos de la naturaleza, el grupo argumentó que las ballenas del Golfo están protegidas por la legislación ambiental de México. Su acción legal ha logrado la suspensión del tráfico de buques cisterna en el Golfo de California, en relación con Saguaro Energía.

“No son simplemente parte del paisaje ni daños colaterales”, afirma Nora Cabrero Velasco, fundadora y directora ejecutiva de Nuestro Futuro. “Son seres vivos con un valor intrínseco propio, y la ley debe evolucionar para reconocer y proteger esa realidad”.

Un camarón comensal sobre una estrella de mar en el Golfo de California.

Un camarón comensal sobre una estrella de mar en el Golfo de California. (Todd Winner / Getty Images)

El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) es el bufete de abogados ambientalistas más antiguo de México. CEMDA se ha manifestado en contra del proyecto AMIGO y ha impugnado los permisos estadounidenses para el oleoducto de Saguaro Energía. Asimismo, la iniciativa contribuyó a la elaboración de informes que analizaban las considerables emisiones de gases de efecto invernadero de Saguaro y los riesgos de colisión para las ballenas del Golfo.

“En los últimos años, hemos visto surgir proyectos de GNL como una seria amenaza para uno de los ecosistemas con mayor biodiversidad del planeta”, afirma Margarita Campuzano, directora de comunicaciones de CEMDA. “Estos megaproyectos generan múltiples impactos negativos, como contaminación atmosférica y marina, ruido submarino y emisiones de metano. Todo esto supone riesgos significativos para la biodiversidad marina de la región”.

Defensa Ambiental del Noroeste (DAN, por sus siglas en español) es una organización regional con sede en Baja California.
DAN presentó recursos legales contra Saguaro y ha logrado atraer la atención internacional hacia estos proyectos ante la ONU y la UNESCO, organismos donde se procura evitar daños irreversibles al ecosistema marino. El Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO ha solicitado análisis rigurosos del impacto ambiental que evalúen las consecuencias de los proyectos de GNL.

“Para las comunidades que se adaptan al cambio climático, conservar la biodiversidad es un acto de fe en que la vida puede seguir siendo sostenible”, afirma Cecilia García, directora de comunicaciones estratégicas de DAN. “Representa la esperanza de que podamos ser mejores guardianes de este planeta. Renunciar a la protección de la biodiversidad en México significa renunciar al esfuerzo por restaurar el equilibrio perdido del planeta”.

Si bien la lucha aún no ha terminado —las medidas cautelares son temporales a la espera de una sentencia definitiva—, Earthjustice seguirá trabajando incansablemente junto a estos grupos para proteger el Golfo de California frente a la industria estadounidense de combustibles fósiles.

The International Program partners with organizations and communities around the world to establish, strengthen, and enforce national and international legal protections for the environment and public health.

Earthjustice’s Oceans Program uses the power of the law to safeguard imperiled marine life, reform fisheries management, stop the expansion of offshore oil and gas drilling, and increase the resiliency of ocean ecosystems to climate change.