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Demanda Busca Bloquear Explotación en el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico

El arrendamiento para la explotación petrolífera y gasífera causaría un daño irreparable a la vida silvestre, la tundra y el clima

Los 19 millones de acres vírgenes de tundra, ríos y montañas del Refugio Ártico albergan aves migratorias de los 50 estados y seis continentes cada verano. Para el pueblo Gwich'in del noreste de Alaska, este es un terreno sagrado.

U.S. FISH & WILDLIFE SERVICE
August 24, 2020
Anchorage, AK —

Grupos ambientalistas presentaron hoy una demanda en un tribunal federal impugnando la decisión de la administración Trump de permitir el arrendamiento de petróleo y gas en el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico. El plan de la Oficina de Administración de Tierras (BLM) para explotar la llanura costera del Refugio Ártico causaría daños irreparables en uno de los lugares salvajes más importantes del mundo, y llevaría a Estados Unidos exactamente en la dirección equivocada en la lucha contra el cambio climático, como lo señala la demanda.

La demanda, presentada por la Sociedad Nacional Audubon, el Centro para la Diversidad Biológica, el Consejo de Defensa de los Recursos Naturales y Amigos de la Tierra, y representada por Earthjustice y NRDC, es una de las varias acciones legales iniciadas en respuesta al plan de perforación petrolífera y gasífera. El Comité Directivo de Gwich'in, una voz de las comunidades de caza tradicionales indígenas, también presentó una demanda para impugnar dicho plan de desarrollo. Los Gwich'in veneran la llanura costera del Refugio Ártico como un lugar sagrado porque sirve como lugar de nacimiento para puercoespines y caribúes, animales que son esenciales para la alimentación y la tradición cultural en sus aldeas.

El plan de la administración Trump de sacrificar este preciado lugar para el desarrollo de petróleo y gas llega en un momento de creciente preocupación por la crisis climática, en tanto que los mercados de energía se enfrentan a un exceso de petróleo debido a una pandemia global. La administración seleccionó una alternativa que maximiza el área para ser entregada a la industria de combustibles fósiles.

Su análisis defectuoso ignora el daño irreversible que el desarrollo petrolífero y gasífero traerá a uno de los hábitats de vida silvestre más importantes del mundo, asestando un golpe a especies como los osos polares, el caribú y millones de aves migratorias. La Declaración de Impacto Ambiental incluso reconoció que algunas especies de aves pueden extinguirse.

La BLM también socavó cómo el desarrollo dañaría la tundra y el permafrost que sustentan el ecosistema ártico, además de las consecuencias para las personas que recrean, cazan y usan el Refugio Ártico. Y aunque las temperaturas están aumentando en el Ártico al doble de la tasa del resto del planeta, la aprobación federal para la perforación de petróleo y gas también subestimó las implicaciones del cambio climático del arrendamiento.

La demanda pide que la corte bloquee el programa de arrendamiento porque su aprobación ignoró la ley federal, violando de esta manera la Ley de Política Ambiental Nacional (NEPA), la Ley de Especies en Peligro de Extinción, la Ley de Administración Nacional de Refugios de Vida Silvestre y la Ley de Conservación de Tierras de Interés Nacional de Alaska (ANILCA). El programa maximiza el desarrollo de petróleo a expensas de todos los demás valores protegidos en el Refugio e ignora los requisitos importantes diseñados para evitar tales daños.

Los co-demandantes y abogados participantes en esta demanda emitieron las siguientes declaraciones:

“Earthjustice ha estado protegiendo el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico del desarrollo de combustibles fósiles desde la década de 1980. Hoy estamos tomando medidas para detener a una administración que ha pisoteado las leyes diseñadas para cuidar este paisaje irremplazable”, dijo el abogado de Earthjustice, Erik Grafe. “El agresivo plan de extracción de petróleo de la administración Trump ignora la ciencia del cambio climático. Viola los derechos de los pueblos indígenas que consideran sagrado el Refugio, roba a los millones de estadounidenses que aprecian la belleza virgen de este tesoro de tierras públicas y amenaza con dañar la vida silvestre icónica como los osos polares en peligro de extinción, y que cuyo hábitat está disminuyendo debido a la desaparición del hielo marino. No solo el plan para arruinar este lugar en beneficio de una industria sin futuro es completamente desalmado y de visión corta, sino que también es ilegal y nuestra batalla judicial para defender el Refugio comienza hoy”.

“Los pájaros no pueden votar y no pueden presentar una demanda, pero nosotros sí. Este es un momento para que todos y todas tengamos manos a la obra y defendamos el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico, además de proteger el santuario de aves de Estados Unidos de la perforación”, dijo David Yarnold (@david_yarnold), presidente y director ejecutivo de la Sociedad Nacional Audubon. “En los días más aciagos, me gusta pensar en la perseverancia de los cisnes de la tundra que viajan en grupos familiares desde el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico más de 3 mil millas para pasar el invierno con nosotros en el Potomac y Chesapeake. Ellos nunca se rinden y nosotros tampoco, y si no los cuidamos a ellos y a las otras 200 especies de aves que dependen del Refugio, ¿quién lo hará?”

“Desarrollar en los últimos lugares salvajes de Alaska sería una sentencia de muerte para los osos polares y otras especies árticas amenazadas. La industria petrolera simplemente no pertenece al Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico”, dijo Kristen Monsell, abogada principal del Centro para la Diversidad Biológica. “Es obsceno que la administración Trump y sus aliados industriales apuntalen a este lugar especial, por lo que necesitamos que los tribunales los detengan. Prevenir el caos climático requiere proteger nuestras fronteras finales”.

“Trump y su administración estafadora están dispuestos a entregar nuestros espacios silvestres más preciados a los contaminadores corporativos”, dijo Marcie Keever, directora legal de Amigos de la Tierra. “La apertura del Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico a la explotación, minería y extracción destructivas dañará irreversiblemente la tierra y las comunidades circundantes, y exacerbará la crisis climática. La Administración Trump está abriendo las puertas de este preciado lugar a la industria del petróleo y el gas, y necesitamos que los tribunales intervengan. Proteger nuestro clima significa que debemos mantener los combustibles fósiles en el subsuelo”.

“Este plan para exponer el Refugio Ártico al peligro y daño de la perforación viola tantas leyes que es difícil enumerarlas todas”, dijo Garett Rose, abogado del proyecto Alaska en NRDC (el Consejo de Defensa de Recursos Naturales). “Aquí está la administración, lista para violar un área sagrada para los Gwich'in y otros pueblos indígenas. ¡Vienen a perjudicar los osos polares bebés! Viene por el caribú, por el puercoespín, los halcones peregrinos y pasará por la tundra sensible, los humedales y las colinas. Simplemente no vamos a dejar que los contaminadores ganen esta batalla”.

Contacto de Prensa

Robert Valencia, estratega de medios hispanos, Earthjustice